Odio por “Likes”

Hace un tiempo vimos la otra cara de las redes sociales, lo siniestro que se puede llegar a ser solo por obtener pauta y obtener muchos “likes”. La inmediatez en las noticias produce que no se llegue a recopilar los datos necesarios para emitir expresiones informadas.  Estoy segura de que todos teníamos el corazón en la mano con la lamentable historia de Alexa, pero sepamos que todos cargamos con algo de culpa. Nos hemos convertido en una sociedad que incita al odio en todos sus aspectos, por razón de raza, sexo, color, apariencia física, preferencia sexual y hasta ideología política. 

Si hacemos un ejercicio de revisar los comentarios de todos los puertorriqueños a través de las distintas plataformas sociales vemos en su mayoría expresiones de odio, burlas, amenazas y discrimen.  Ya se ha comenzado a perseguir a las personas por razones ideológicas, lo vimos con Gregorio Matías recientemente, en algún momento con Ricardo Llerandi y algunas otras figuras políticas…  Esto NO quiere decir que no respalde que sean juzgados, criticados o cuestionados, pero si debe ser en los foros correspondientes en caso haberle fallado al pueblo.  

La carrera por obtener “likes” nos gusta a todos, es atractivo coger pauta, llamar la atención, pero a veces no tenemos todos los elementos o información necesaria para emitir juicio sobre alguna situación. 

Juzgar a través de las redes sociales se ha convertido en un pasatiempo, todo para buscar algún tipo de reacción entre nuestros amigos y seguidores. Ser incendiario es una moda y en la búsqueda constante de irnos ‘viral’, de adquirir pauta “a costilla de otro” y luego pretender que con tan solo borrar las publicaciones se borra el odio mal infundado. El estribillo de que “el odio mata” es real y aplica en todo tipo de discrimen. 

Crímenes por el color de piel, asesinatos por celos, feminicidios, transfeminicidios son comunes alrededor del mundo, procuremos analizar las situaciones antes de publicar algún “rant” en las redes sociales y desencadenar momentos lamentables. 

En esa ocasión fue Alexa, una joven oprimida que temía de todos a su alrededor, víctima del discrimen colectivo, víctima de la desinformación a las masas, victima de los que quieren tomar “la justicia” en sus manos, victima de una sociedad enferma de odio. Debemos hacer una introspección, Puerto Rico le falló a una mirada que gritaba por ayuda, somos nosotros quienes debemos mirarnos en un espejo. 

Todos nos merecemos caminar en paz sin miedo de ser atacados por la espalda, debemos atemperarnos a los tiempos y aceptar las diferencias. 

Swanny Enit Vargas Laureano
Estudiante de Maestría en Mercadeo Digital, Bachillerato en Ciencia Política y Vicepresidenta de la Juventud Popular Nacional. Barcelonetence y capitana de Arecibo de corazón.

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