La inoculación: ¿sí o no?

El Dr. David Vázquez expone su opinión sobre la vacunación obligatoria.

Desde la aprobación de las vacunas contra el COVID-19 por la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) para uso de emergencia, hemos visto la disminución de los contagios en muchas partes del mundo. Las vacunas de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson se han distribuido por todo el mundo para poder controlar los contagios del COVID-19 y en septiembre se espera estén completamente aprobadas por la FDA.  La evidencia científica valida que las personas vacunadas corren menos riesgos de una entubación comparados con las personas que no se quieren vacunar.  A pesar de la efectividad de las vacunas, vemos que el virus sigue mutando y siguen surgiendo nuevas variantes.  Para detener los contagios, necesitamos una inmunidad de rebaño en la nación.

En Estados Unidos, esta situación ha motivado a muchas corporaciones como Morgan Stanley en la ciudad de Nueva York y hospitales como Houston Methodist en Texas a exigir la inoculación obligatoria contra el COVID-19. En forma de protesta, un grupo de empleados acudieron a la corte, pero los casos se cayeron porque existe una ley federal que apoya el derecho de los patronos a exigir la vacunación de todos sus empleados.

Inclusive, universidades en Estados Unidos y Puerto Rico están exigiendo la vacuna para poder ofrecer clases presenciales. Pierluisi con su nueva orden ejecutiva, que es efectiva el 16 de agosto, obliga a todos los empleados del gobierno central que trabajen de forma presencial a vacunarse.

Las escuelas aún siguen con la incertidumbre del comienzo de clases. Pero, la Ley de “Las Inmunizaciones Compulsorias a los Niños Pre-escolares y Estudiantes en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico” (Ley Núm. 25 del 25 de septiembre de 1983) está en vigor en la isla. Esta ley hace compulsorias las vacunas contra difteria, tétano, tos ferina, poliomielitis, sarampión alemán, sarampión común, paperas, y cualquier otra que el secretario del Departamento de Salud tenga a bien requerir.  Según queda definido en esta ley, es la potestad del titular de Salud determinar las enfermedades contra las cuales los estudiantes y niños pre-escolares requieren ser inmunizados.

La ley provee posibles exenciones como (1) por religión, (2) por una condición médica, (3) por ya haber padecido de una de las enfermedades. Pero, todas estas exenciones serán nulas, en caso de una epidemia declarada por el secretario de Salud. En Puerto Rico existe un grupo que no cree en la validez científica de las vacunas. Todo esto a pesar de que muchas vacunas han salvados miles de vidas, especialmente en países pobres, donde una varicela podía matar miles de estudiantes. Pero vivimos en una democracia y tenemos que darles el espacio a estos grupos a manifestarse y expresar sus opiniones. Quizás cuando se apruebe el uso de las vacunas para menores de 12 años, las familias renuentes se sientan más seguras con la inoculación de sus seres queridos.

Desafortunadamente, vivimos en un mundo donde la desinformación impera en algunos medios de comunicación y en las redes sociales. Es de suma importancia que las familias busquen información científica validada por fuentes confiables, ya que muchas personas tristemente desconfían de la comunidad científica y el gobierno. Lo más importante es buscar todas las diferentes maneras de controlar en COVID-19 para que todos los estudiantes y maestros puedan regresar a las escuelas y tengan un inicio de clases los más normal posible donde todos estén seguros y protegidos.

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